domingo, 13 de septiembre de 2020

Primer amor, primer dolor


En cuatro alegorías


 CANTO 1º

"VIENTO"


La niña salió de pronto: 

no pudo más, 

ansiaba salir de nuevo.


La paralizó en la esquina, 

no sabía cómo hablaba el viento. 

Se lo dijo de golpe, arrogante, 

en un torbellino violento. 

Se lo dijo y sus silbidos 

penetraron en su adentro. 

 La paralizó en la esquina 

se quedó turbada en ecos.

Se quedó perpleja en ruidos 

y volvió ensordecida de viento.

 

El silencio de la noche 

reprodujo en sus oídos 

el golpear de los ecos. 

Quiso esconderse del susto 

en la trenza de sus brazos. 

No sabía se era cierto, 

no quería escucharlo otra vez, 

no entendía el lenguaje del viento. 




CANTO 2º

"BOSQUE"


La niña se escapó al bosque:

no pudo más,

soñaba desvelar su secreto.


Lo escuchó tan de repente... 

Lo sintió como un chispazo. 

¿De dónde pudo salir? 

Dentro de aquel silencio 

cargado de leves susurros, 

aquel canto estremecedor 

le incendió todos los nervios 

que su natural curioso 

había acumulado en su seno.


Fue allí... No, ahí. Volvió a sonar más lejos. 

Ahora más arriba... ¿De dónde le llamará luego?

El espesor de la hojas no le quiso dar respuesta. 

Solo aquel silencio tenso, 

tocado de ansia y de espera, 

cargado de desconcierto. 

Se lo había dicho alguien... 

le gustaba aquella voz con deje de encantamiento.

Pero no sabía quién... ni el porqué de aquel engaño, 

ni el afán de aquel secreto.


La niña volvió a su casa 

rasgada por su adentros, 

desnuda por el engaño. 

Y la niña se fue vistiendo 

con las lágrimas de la rabia 

de sentirse sólo un juego.




CANTO 3º

"SOL"


La niña se echó a la arena,

no pudo más.

Buscaba inundar de calor su cuerpo


Se fue apoderando de ella 

hasta tener lo poros abiertos, 

sedientos de aquella caricia 

tenue en aquel momento, 

para irse haciendo intensa 

y abrazo total luego. 

Le puso un manto de luz 

y entornó los ojos ciegos, 

deslumbrados del fulgor 

que solo veían destellos. 

Se sentía toda día 

aunque estuviese durmiendo. 

Soñaba flotar en los rayos 

hasta cogerse en sus besos.

 

Se despertó de repente. Eran dolores intensos. 
La piel entera le ardía, el abrazo resultó ser fuego. 
Las caricias arrancaron ampollas. Los  ojos le hervían resecos.


Y la niña ansiando frescura 

tuvo que salir huyendo. 

No fue lo que ella buscaba... 

aquel amor no era cierto.




CANTO 4º

"LUNA"


La niña se escurrió de puntillas,

no pudo más:

quería envolverse en la luz del silencio.


La había visto filtrarse 

por el ventanal entreabierto. 

Su quietud era  un reclamo 

que llenaba de misterio 

aquel universo oscuro 

que brillaba sin destellos. 

No lo pudo resistir: 

se envolvió en el terciopelo 

de aquella provocación tenue. 

Se perdió en ensoñamientos 

de ver otro mundo en siluetas, 

de sentir cosquilleos internos 

hasta mecerse en el éxtasis 

de lo excitante y lo nuevo. 

Era como tener en la mano 

las sensaciones con veto 

y dejar a lo prohibido 

deslizarse por el cuerpo.


Tan solo bastó el primer rayo ¿Por qué fue tan pasajero? 

Todo aquel mundo en siluetas desapareció en un momento. 

Fue tan bonito... pero era ficticio. 

Toda aquella sensación de misterio se esfumó de entre sus manos 

¿Cómo vivirlo de nuevo? 


La niña se hundió en sus ojos, 

cayó agotada en su lecho 

¿Por qué se dejó seducir, 

si el allí fue solo un cuento?



 

jueves, 25 de junio de 2020

LUNA


Canto I



Luna,
        luz de noche
        penumbra de día.


Sonrisa plácida, 
                 eterna, 
reflejo y espejo. 


Lejana y cambiante, 
eres algo íntimo:
                  faro cierto, 
ritmo cíclico, 
sorpresa continua...


No sé si cómplice 
              o compañera




Canto II


Nunca me había asomado a la noche.
Solo te vi, luna, entre atisvos.

Un día me fijé en ti: 
en tus ojos hondos, 
                        agridulces. 

Descubrí una mirada atrayente 
y sentí miedo 
de tu hechizo imantado...

Algo me impedía seguirlo, 
pero rompiste las trabas 
y me dejé en ti. 

Fuiste tú, luna, 
    me echaste al riesgo, 
       a ese mundo distinto, 
          inseguro, 
              al caminar a tanteos.

Tu embrujo, luna, 
desancló mi barca, 
                    me quitó el miedo. 

Me dio ojos para ver en lo oscuro, 
sentidos para vivir las penumbras, 
nostalgias de noche en el día, 
piel fresca bajo el sol. 


Canto III

Está la espera vacía.
                No te veo, luna.

La luz es negrura, 
el sentir, noche profunda, 
el alba un retorno fatal 
que me empujará a tu ausencia.

Tu aparecer es siempre parcial:
cara de luz, toda en ojos;
cara oculta, intriga y misterio.


Tu ausencia, ni ojos, ni luz:
mi cara oculta que brota
invisible, 
              inestable, 
sensación de vacío, 
intensidad de misterio, 
suspense que me sumerge
              en ese yo sin terreno.


Algo me grita dentro

que es para volver, 
pero ¿por qué te has ido?



Canto IV

Eres presencia total, luna, 
y lo invades todo con tu luz tenue 
hasta hacer brotar en brillo pálido 
de la misma entraña oscura, 
hasta llenar de sensaciones profundas 
los últimos pliegues de mi noche.

Tu mirar hierático y tierno 
se desliza en luz fría y sentimiento. 
Llegas a mi piel y me estremeces 
pero dentro me desbordas, me creces 
como al agua del mar cuando te siente.

Esa secreta atracción de tu intensidad 
me ha sacado de mí mismo 
y al mirar hechizado tu sonreír permanente 
me he sorprendido conmigo, 
                            con mi adentro intenso 
que solo aflora bajo tu luz velada.

Entonces ya no estás lejos. 
Mi mirar es tenerte cara a cara. 
Tu luz ya no es fría, 
se convierte en caricia suave, 
                       en profundo susurro 
                              en intensa ternura.

Luna llena, te siento así 
como si fueses mi alma.








domingo, 15 de enero de 2017

NIÑO

A tantos niños sufrientes, inmigrantes 
o condenados a la pobreza de todo tipo


ENCUENTRO

En aquella soledad
 oscura 
brillaron dos lágrimas, 
cristales del miedo. 

El silencio sufriente 
 quedó 
rasgado por llantos 
pidiendo consuelo. 

                                   Oscuro rebuño
                                     de harapos 
                                   perdido en el caos 
                                   temblaba un pequeño

Asomaron tímidos, 
 tapados 
por frías neblinas 
dos tristes luceros.

Dos ojos perdidos,
 velados 
por legañas de hambre 
y de desconcierto.

                                  
                                   Sin nada en las manos 
                                      que darte 
                                    se grabó en mi rostro 
                                    tu lánguido gesto.

Aunque no sabía
 qué hacer 
noté que mis ojos 
se hacían espejo, 

rasgaban aquellas
 neblinas 
llenando de luz 
tus tristes luceros.

                                    Sal de esos harapos,
                                      mi niño. 
                                    El no tener ropas 
                                    ni pan ni dinero

no tiene importancia
 alguna. 
Haré con mis brazos 
un nido tan tierno

que podrás dormir
 sin frío 
tranquilo, seguro 
sin sentir más miedo.

                                  Ni temas al hambre, 
                                    mi amor, 
                                  de mi propia sangre 
                                  haré tu alimento.










NO ESTAMOS SOLOS

El rur run de la nana 
que te estoy cantando,
 niño, 
tiene un eco especial 
que me está envolviendo

¿Es a ti o es a mí? 
Alguien 
nos está arrullando


Mientras te acuno 
pegado a mi cuerpo, 
         niño, 
siento otros brazos 
que no son los míos.

¿Es a ti o es a mí? 
               Alguien 
nos está meciendo.


En mi seno tienes 
un abrigo seguro, 
niño. 
Todo el calor que sientes
no solo es el mío.

¿Es a ti o es a mí?
Alguien 
nos está cobijando



Esa cara plácida 
que tienes dormido, 
          niño, 
es como una luna 
que refleja la paz.

¿Es a ti o es a mí? 
Alguien 
nos está sonriendo.


Cuanto más me cuesta
 sostener tu peso, 
niño, 
brota en mí una fuerza 
que llena mis brazos.

¿Es a ti o es a mí?
Alguien 
nos está apoyando.



No me importa saber 
si te espera un futuro, 
           niño, 
siento un viento continuo 
que nos hincha las velas

¿Es a ti o es a mí? 
Alguien
 nos está impulsando.


viernes, 26 de junio de 2015

Periko Solabarria

Dedicatoria a un hombre de esos 
que dejan huellas imborrables


 SALMO 111

ALEF         Feliz es el hombre que tiene a Dios en lo más hondo de sí.
BET           El sentido de su ser es amar: éstos sí que merecen la pena.


GUIMEL                           Qué suerte tienen los que pueden convivir con ellos,
DALET                             Ojalá las hembras del pueblo den a luz muchos así


HE                        Su casa está siempre abierta como su corazón
VAN                     Su honradez y su fidelidad hacen que todos confíen en él.


ZAIN    En los turbios manejos del mundo destaca su proceder recto e insobornable
YET     Es tierno y justo a la vez, aunque eso no se lleve ya.


TET             El hombre bueno escucha a todos y no guarda para sí nada
YOD            Se sabe adelantar a las necesidades y dar ánimo en la adversidad


KAF                                               La solidaridad preside todas sus iniciativas.
LAMED                                         Cuántos le echarán de menos cuando muera.


MEM   Es un hombre firme y de moral inquebrantable.
NUN    No teme las contrariedades, ni busca el agradecimiento por sus actos.


SAMEK                                 Sin embargo, nunca le faltarán adversarios,
AIN                                       pues jamás será neutral ante la injusticia y la corrupción.


PE                 Sus hechos van siempre por delante de sus palabras.
SADE            Si se equivoca sabe rectificar y nunca hiere
QOF              Pero su empeño sólo terminará con el último latido de su corazón.


RES    Resulta molesto a los prepotentes, que no soportan verlo.
SIN     Su honradez y su entereza les da en el rostro: desean que desaparezca.
TAN   Pero por más que intenten ningunearlo, no lo arrancarán de nuestro corazón.



viernes, 27 de febrero de 2015

Bolero para dos

Inspirado en el conocido bolero, 
se puede escuchar de fondo cuando se lea.


Si tú me dices: “ven”...
lo dejo todo.

No puedo permitir
que nada rompa
la música que siento
brotar en mis entrañas
cuando escucho la voz
de tu llamada.


Si Tú me dices: “ven”…
busco tus ojos.

Nada me llena más
que tu mirada.
No quiero que te quedes
plantado ante mi puerta,
               no tienes que esperar,
              la tengo abierta.



Si tú me dices: “ven…”
Sigo tus pasos.

Buscando las señales
de tu camino.
No importa a dónde lleves
la nave de mi vida.
Soy una vela abierta,
tú eres la brisa.


                                         Pero ,

                                               si tú me dices : “ven”…

             lo gano todo